Pasé de esconderme, a querer profanar las puertas del edén
Y pisé en falso en la estación del tren.
Tu tiempo me dijo al oído: "estoy clausurado para el que no pelea".
Este hombre sensible no cruza los brazos, nos cree en refutar leyendas. 
Demostró que tu amor no lo gana cualquiera.

Hoy ya no existe más aquel que teme a los abismos
y es hoy gracias a vos que mis miedos tienen terror.
es tu risa que desarma, todas mis tropas se rindieron a tu reino de enseñanzas.

Sentí que el destino esperaba jugarme a matar o morir, 
vencí a ese extraño que supo habitar en mí. 

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