Vivimos en un mundo que no acepta grises, todo es blanco o negro. Nos convencieron de que solo podemos ser blanco o negro.
Pero yo, YO NO SOY NI BLANCO NI NEGRO. Cada persona tiene su propio color, único e irrepetible, y ese color viene a este mundo para BRILLAR.  Si ese color que trajimos, si esa luz se apaga, deja de brillar, nos hundimos en la oscuridad. En la oscuridad total no ves ni tu sombra, mucho menos tu propia luz. 
CADA UNO TIENE SU COLOR, SU ESENCIA, SU IDENTIDAD. 
Y eso no se puede apagar. Y esos colores se mezclan, se unen, se combinan, forman nuevos colores cada vez más brillantes.

No hay comentarios: