Voy a pedirte que no vuelvas más. Siento que me dueles todavía aquí, adentro. 
 La esperanza que me dio tu amor, no me la dio más nadie. Te juro, no miento. 


No se puede dedicar el alma a acumular intentos. 
Y voy deshojando margaritas, y mirando sin mirar, para ver si así te irritas y te vas.

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