No hay quién me haga olvidar tu sonrisa, y sigo amándote,
hoy más que ayer, soñando con volverte a ver.
Y sin reproches, resignarme a tu adiós.
Cada día que pasa más me mata tu ausencia, y pierdo la fé.
Quisiera poder olvidarme de tí, con otra sacarte por siempre de mí,
decirte a al cara que no me haces falta para poder vivir.
Y sin reproches, resignarme a tu adiós.
Más cuando creo que ya te he olvidado, descubro que aún te amo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario