Son sensaciones que pocas veces pueden expresarse con claridad. Porque a veces las palabras no existen, porque para esas sensaciones no son necesarias las palabras.
A su lado no importa el tiempo, ni el espacio, ni el clima.Cuando tenemos que estar juntos, simplemente no importa si llueve o hace frío. Si estamos bajo el cielo estrellado, entre las hojas, sentados en un umbral. Porque lo que realmente importa somos nosotros. O quizás ni siquiera importemos nosotros, quizás lo que realmente vale ahí, en ese no espacio y no lugar,es lo que se forma de la combinación de frio-calor, nieve-lluvia, felicidad-tristeza, él-yo. Lo que interesa es lo que aparece cuando estamos juntos. Eso nuevo e indescriptible.
A su lado no necesito excusas, ni justificaciones.Ni siquiera necesito las palabras. Sé que está ahí, conmigo, sé que siente que yo siento. Y yo siento que él siente.Y es perfecto.
A su lado no soy yo.O sí, soy otra yo que no conocía, soy yo pero en circunstancia con él. Soy una yo nueva, que no conocía,pero que me gusta.
A su lado me siento bien. Me siento viva, creo que algunas veces pienso,o siento, que estoy completa. Que lo único que necesito es él. Su presencia, su cerquitud, sus manos, sus ojos, su boca. Y nada más.
No sé si es amor. No sé si es duradero. No sé si es correcto. No sé si es cierto,siquiera.
Pero sé que a su lado mi piel,mi cerebro y mi corazón, juntos, tienen las mejores sensaciones del mundo.
Y con eso basta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario