Si había algo que no imaginé el día en que te conocí, era esto en lo que te convertiste, hoy, para mí. Realmente, jamás pensé que justo con vos me iba a pasar. Que iba a ser distinta, que iba a encontrar otro costado que no conocía, que iba a reír, sentir, disfrutar. Que me iba a enamorar. De vos. Justamente de vos, que me causaste algo tan raro el día que, por primera vez, bailaste conmigo. Y cuidabas mis zapatos. Y te reías conmigo. Y me sentía protegida, atraída, y no lo sabía. Vos, justo vos, que venías 2 días y te ibas.
Y esos 2 días duraron casi un año. Y te convertiste en lo que más quiero, hoy. Y, la verdad.. no sé si hoy bajar los brazos. No creo querer hacerlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario