Me muero por suplicarte que no te vayas mi vida,
me muero por escucharte decir las cosas que nunca digas.
Mas me callo, y te marchas. Aún tengo la esperanza de ser capaz algún día
de no esconder las heridas que me duelen al pensar que
te voy queriendo cada día un poco más. ¿Cuánto tiempo vamos a esperar?
Me muero por explicarte lo que pasa por mi mente,
me muero por entregarme y seguir siendo capaz de sorprenderte.
Sentir cada día ese flechazo al verte.
¿Qué más dará lo que digan?
¿Qué más dará lo que piensen?
¿Qué más dará lo que piensen?
Si estoy loca, es cosa mía.
Y ahora vuelvo a mirar el mundo a mi favor.
Voy sintiendo el fuego en mi interior.
Me muero por conocerte, saber qué es lo que piensas.
Abrir todas tus puertas.
Y vencer esas tormentas que nos quieran abatir.
Centrar en tus ojos mi mirada, cantar contigo al alba.
Besarnos hasta desgastarnos nuestros labios.
Y ver en tu rostro cada día crecer esa semilla.
Crear, soñar, dejar todo surgir.
Apagando el miedo a sufrir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario