Yo no quiero dibujar como Picasso, o cantar como Sinatra tal vez. Sólo quiero ser espejo de mis sueños. Ser yo misma, porque siempre estaré en el momento jugando a ser el viento: sin ataduras. Por la locura de querer abrazar la vida, para hacerme la mía con la piel en blando, que pide tanto aprender. Abrazar la vida, de verdad sentirla, y saber perder, estaré siempre bien. Cuando miro cada noche las estrellas, ya no pienso en lo pequeña que soy. No las nombro, ni las cuento una a una, ni las sigo. Porque sé dónde estoy: en el momento, jugando a ser el viento: sin ataduras. No tengo dudas de atreverme a abrazar la vida, para hacer la mía con la piel en blanco, que pide tanto aprender.
No hay comentarios:
Publicar un comentario