Me pongo a pensar.. ¿Qué va a ser de nosotros, si seguimos soñando con freno de mano? ¿Si subimos andamios con los pies desatados!? 
Vos decís: A todo o nada. Pero, te juro que desde arriba, sólo se empiezan pozos. 
La paciencia es un bosque helado, donde acampan los corazones rotos.  
Y el pasado se para de manos, los porvenires huelen a trapo viejo. Yo no gasto a cuenta de palabras para decirte de qué estuvieron hechos los "te quiero" temblados al borde del río. 
Yo vengo muy abollada para comer vidrio de tus labios. 
Voy a juntar los trapos, antes de que vos nos quites lo bailado. 

No hay comentarios: