No tengo tiempo ni ganas. No tengo ganas, no quiero. Lo académico no me atrapó este año (todavía) y me preocupa bastante. ¿Qué carajo hago? Estoy muy ocupada pensando idioteces. Estoy ocupada soñando, ocupada viendo novelas, ocupada pintandome las uñas, ocupada cantando, escuchando música, viajando, caminando. Me siento ocupada. Siento que mi cabeza no puede estar ahí, en los libros, en lo teórico, en las notas, los parciales, las clases prácticas. Siento que quiero viajar, me quiero enamorar, quiero ser libre, vivir sola, sentirme acompañada, (también siento que debería ir a un psicólogo y tratar mi bipolaridad), que nadie me ahogue, que nadie me canse.
Pero también quiero estudiar y terminar mi carrera bien, ser una buena profesional, quiero no descuidar lo que tengo. Y siento miedo. Miedo de no llegar a cumplir mis expectativas, de no ser capaz conmigo misma. Tengo miedo, como todo el mundo tiene miedo. Y eso me tiene ocupada. Y eso me hace no tener tiempo, ni ganas.
Hay cosas de las que me debería ocupar. Hay sentimientos que debería sacar afuera, hay cosas que debería gritarle a algunas personas, hay palabras que debería decir. Quizás eso también me tenga ocupada, y sin ganas.
Y vuelve el miedo. Tengo miedo de decirlas y lastimar. Miedo de salir lastimada, miedo de no descubrir que no soy quien creo (o quiero) ser. Miedo de no cumplir expectativas de los demás, miedo a quedarme sola, más miedo, más miedo. No, no es bueno. Basta de miedos, de silencios, de tragarse cosas.
¿Debería salir a gritar? ¿O debería dormirme y dejar que todo pase? Qué bárbaro, cómo es la cabeza, dónde caben tantos pensamientos contradictorios y complementarios? 

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