UN IMPERDIBLE DEL NEGRO FONTANARROSA: LAS MALAS PALABRAS.

"La pregunta que me hago es ¿por qué son malas, las malas palabras? O sea, ¿quién las define, qué actitud tienen las malas palabras? ¿Les pegan a las otras palabras? ¿Son malas porque son de mala calidad, o sea que cuando uno las pronuncia se deterioran, se dejan de usar? No parecería ser este el caso, porque, a muchas, cada vez se las esc
ucha más saludables y más fuertes; al punto que en alguna época se las denominó (y creo que se las sigue denominando) “palabrotas”...Hay palabras que son irremplazables por sonoridad, por fuerza, algunas incluso por contextura física de la palabra. No es lo mismo decir que una persona es tonta o sonsa, que decir que es un pelotudo. Tonto puede incluir un problema de disminución neurológica, es realmente agresivo. Y aparte hay una cosa, que a eso voy con lo de la contextura física. El secreto de la palabra pelotudo, la fuerza, está en la letra T. Analicé
moslo, anoten las maestras. No es lo mismo decir sonso que decir peloTudo. Hay otra palabra que quiero apuntar, que creo es fundamental en el idioma castellano, que es la palabra mierda. También es irremplazable. Y el secreto, la contextura física está en la R. Anoten las docentes. Porque es mucho más débil como la dicen los cubanos: mielda. Que suena a chino y no sólo eso, yo creo que ahí está la base de los problemas que ha tenido la revolución cubana: la falta de posibilidad expresiva. Lo único que yo pediría, no quiero hacer una teoría ni nada, es reconsiderar la situación de estas malas palabras, pido una amnistía para la mayoría de ellas, vivamos una navidad sin malas palabras e integrémoslas al lenguaje, que las vamos a necesitar."

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