Es difícil entender que esa persona que ves hoy, no es la que recordás. Nunca una persona es tal cual la recordás, todos cambiamos, todos los días, por fuera y por dentro más. Todos crecemos, y aunque nuestra esencia quizás se mantenga, hay detalles enormes que siempre mutan.
Es difícil no atarse a los recuerdos, si alguna vez fueron experiencias que te hicieron feliz, y es más difícil no atarse cuando, cada vez que volvés a ciertos momentos, lográs sonreir.
Vamos, que quedan muchas cosas nuevas por sentir. Queda mucho por caminar, por aprender, por cambiar, queda mucho por mejorar, queda mucho para ver.
ARRIBA, ARRIBA, ARRIBA. A ver si me la creo de una vez. 

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